Acuñando el Solario

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Por Franco Augusto

Nuestras obras, son una posibilidad mas de la expresión, aquello que mediante las palabras no podemos o no queremos decir, y por eso recurrimos a otras dimensiones del diálogo.

Esta obra como sólo algunos humanos, no aspira a la eternidad, porque ya le pertenece, no es materia viva y no puede morir, es por eso que utiliza un diálogo libre de aspiraciones humanas, y en este sentido me refiero que jamás querrá convencerte de algo, ni siquiera una idea, o el concepto que podría definir quién es o como es.

 Mi discurso y mi concepto son intocables, es metafísica, por lo tanto todo aquello que asevere, será la metafísica de la expresión.

 Será todo aquello que algún ser humano quiso decir, pero no se atrevió, por el miedo quizá de que pensaría su interlocutor, o que daños colaterales podrían causar tales o cuales aseveraciones, es por ello que todos aquellos humanos incapaces de definir su ser a cada frase, se han cubierto con el manto de la mortandad, tanto de su ser en potencia, como de su ser en acto, y es por eso que perecen, porque nunca dieron a luz las auténticas ideas que les definen.

Mi nombre significa libertad, e implica lo que mi humanidad, por medio de mi nombre me demanda, ser libre a cada frase, sólo así se puede ser libre a cada paso.

Ser brutalmente honesto.

El día de hoy acuñé el termino Solario, palabra que no existe en mi idioma ni en el suyo, pero que define un concepto que nadie había pensado, o si bien lo pensó quizá no se hizo público, como hablante de una lengua imperialista, en mi país, como en muchos otros latinizados, de acuerdo a la tradición romana, se medía el tiempo en ciclos lunares.

“Calenda” era el primer día del mes (luna nueva) y era cuando uno tenía que pagar las cuentas. Todo el mundo le tenía temor a la calendas, ya que ese día llegaba el cobrador con su librito (calendarium) a cobrar.

Pero en la America no latinizada, se contaba el tiempo también de acuerdo a los ciclos solares y para definir al objeto con el que medían el tiempo los aztecas o mayas, posteriormente tras la “conquista” se le denominó “calendario solar”, lo cual resulta una estupidez innecesaria, pudiendo simplemente acuñarse el término “Solario”.

Podriamos decir que hay dos tipos de personas en este mundo, los que mueven y los que se dejan mover, los que viven donde quieren y como quieren y los que viven como pueden y donde pueden.
Los que estudian como pueden y lo que pueden y los que estudiamos lo que queremos, y como queremos, “Modla současnosti” (Ídolos contemporáneos), despertó en mi e hizo evidentes ciertos monstruos.

 Cada época y cada cultura tiene ídolos, algunos de ellos brillantes, pero no todos, muchos de ellos profesan algo insulso y vacío, y sin embargo son ídolos y es ahí cuando hay que observar bien a quien seguimos o quien nos inspira, los ídolos de cada persona te hablan mucho de ella, los ídolos de cada nación y cada cultura también expresan mucho de ella… Voy conociendo poco a poco la historia de este país mediante sus ídolos a través de la historia, e identifiqué la necesidad también aquí de acuñar la palabra “Slunečnar” (Solario), palabra que no existe, pero que lingüistas checos encontraron empatía y sentido en pronunciarla, porque tiene sentido, no sólo gramatical, pero también histórico.

El ser humano es solo un parpadeo de lo que el sol ha visto, y su existencia ha sido mutilada en mil pedazos por el fanatismo, a alguien o algo, fanatismo religioso, politico o de cualquier ideología que se haya podido utilizar como herramienta para llevar a ciertas culturas a un orden específico y crear el concepto de nación, religión, cultura o raza humana.

Todo cuanto vive y no vive es información perceptible y puede ser encontrado en ello belleza, pero es cuestión de cada observador, con su mirada penetrante, descubrir esa verdad que se transparenta bajo la forma, somos sujetos sujetados a una lengua desde el momento de nacer, una lengua que por azares del destino me grabaron en mi cabeza mis padres y las instituciones o culturas que formaron mi persona dándome una “educación”.

Que pasa si mi cultura es víctima de etnocentrismo, o peor aún, antropocentrismo o algún tipo de fanatismo del cual no quiero ser partícipe, quizá por eso estoy aquí, no me apetecia mas ser parte de la barbarie que en este momento sucede en “mi país” que no me pertenece, si no tengo dinero para comprarme un pedazo de tierra en el, o quizá no quiero, y que sin embargo reconozco, es una realidad más brutalmente honesta… la muerte, te puede encontrar más fácilmente a la vuelta de la esquina, quizá por eso la elegí como tema, un día, en México, un tipo me apuntó con una pistola a mi cara y efímeramente vi pasar mi vida a manera de recuerdos.

Ahora aquí, en un país mas “tranquilo”,me esfuerzo en pensar en aquel día, que si mañana en verdad encuentro la muerte, no le deba nada a nadie, pero mejor aún, no me deba nada a mi mismo, sabiendo que la vida que elegí no fue la de los ídolos del momento, sino mis ídolos, gente que supo vivir quizá tomando como inspiración a otra gente de otro tiempo, o de este, pero que vivieron sabiendo elegir a voluntad cada paso, y si ese paso te aleja de la tierra, lengua o ídolos que te vieron nacer, no temerle a la incertidumbre de lo inesperado, aunque en ello se pueda encontrar la muerte, probablemente sea grato encontrarle, para mí representa el último misterio.
El ser humano, tiene miedo a lo desconocido, a aquello que no puede leer o comprender, por eso estudia, estudia estos objetos y seres para que no le sean ajenos y en ese estudio se perdió la virtud de solo querer entenderlo y nació el concepto de querer manipularlo…

Pero a fin de cuentas estos conceptos fueron creados por humanos, tenemos miedo de nosotros mismos, porque sabemos que el honesto y el perverso son dueños por igual del universo aunque tengan distinto parecer.

Transgredir, romper reglas y luchar, no necesariamente implica empuñar un arma, se puede luchar simplemente contra los deseos de uno mismo para no sucumbir a nuestros deseos mas banales, pero ante los mas nobles, aunque ello implique esfuerzo…

Aquel que elige vivir en una burbuja de comodidad, es en mi opinión, un mediocre voluntario, porque hay que perderse para ganarse, hay que tener hambre para degustar mejor la comida y hay que tener hambre de conocimiento para poder encontrar las verdades que buscamos, saberse entregar a los placeres sin rayar en el hedonismo y saber entregarse a sus sueños sin el miedo a la muerte, esa muerte que no existe, tu y Yo ya estábamos muriendo desde el día en que nacimos. Los humanos son vida muriéndose. Hay que esforzarse por aprender y educarse para aplicar esta educación como práctica de la libertad y quizá sabiendo elegir se encuentre una paz interior donde hay muerte y renacer al mismo tiempo, ahí donde sólo la gente en armonía con el universo se encuentra, donde la transgresión ayuda a limpiar cualquier duda de tener miedo a la nada.

Si no tienes nada, no tienes nada que perder.

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Revista de difusión literaria

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